jueves, 31 de marzo de 2011

viñeta 10

VIÑETA NÚMERO 10.

Descripción: En esta viñeta vemos una serie de imágenes donde el niño va explorando, toqueteandolo todo, metiéndose las cosas en la boca etc. ante todas estas acciones, la madre o cuidadora, lo vocea diciéndole que lo deje que “es caca”. Al final, el niño acaba diciendo: “que mundo de mierda”.
Lo que yo veo en esta viñeta es que los padres están demasiado encima de los niños y no les dejan moverse y actuar a su antojo. Aunque a todos los padres les ocurre, abunda más en los padres primerizos pues no tienen experiencia y tratan a los niños como si fuesen de cristal y de un momento a otro se fueran a romper, ven peligros donde no los hay y creen que deben mantener al niño en una urna. Esto es un error muy grave, pues es necesario que el niño interactúe con los objetos y personas de su entorno, que experimente y vivencie diferentes situaciones, que se equivoque (¿cómo se aprende a andar? Pues cayéndose) pues así estará mejor preparado para la larga vida que le espera, tendrá mayor conocimiento acerca del funcionamiento de las cosas y sabrá salir airoso de ciertas situaciones por el hecho de haberlas experimentado con anterioridad.
Ademas la curiosidad hará de él una persona competente en la vida, en los estudios y el trabajo; de todo lo contrario, si lo limitamos se guiará por lo que los demás hacen, un problema en la adolescencia, y llegará hasta donde por regla general se llega.
Eso sí, no hay que olvidar que son niños y requieren de nuestra supervisión, pues puede haber ocasiones en las que aquello por lo que se interesen, sí que suponga un verdadero peligro, y ahí es donde, por muy pequeño que sea, debemos de explicarle las consecuencias de su actuación. Nada de “eso es caca”, sino una razón a su medida de porqué no ha de actuar así, los niños son muy inteligentes y seguro que nos entienden.
En la escuela ha de ser igual y además el profesor ha de informarles de aquello que es peligroso. Como vimos en clase de ciencias es una actividad muy interesante la de presentar a los niños, de una forma lúdica, las etiquetas de los productos de limpieza o peligrosos de casa. La profesora nos puso el ejemplo de cómo había tenido éxito: un niño estaba ayudando a su madre a poner la lavadora en casa, vio la X en el detergente y dijo a su madre que eso lo hiciera ella, que era tarea de los mayores porque tenia la X naranja.
Como llamada de atención decir que hay que dejar que los niños exploren, siempre y cuando bajo nuestra supervisión (menor cuanto más grandes) y que en el caso de entrañar algún peligro, se le explique la consecuencia, y no se le diga esa famosa frasecilla de “eso es caca”.

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