sábado, 28 de mayo de 2011

viñeta 26

VIÑETA NÚMERO 26.


Descripción: en esta viñeta vemos a un grupo de niños que están saliendo de clase, y la profesora les recuerda que lleven pinzas de la ropa para el día siguiente. Los niños, imaginan alegres qué será aquello que van a hacer con las pinzas, cada uno piensa una cosa a cual más creativa.

Al día siguiente, los niños realizan la actividad y cuando salen por la puerta el profesor les dice: “llevadle a papá este bonito portaplumas”, en el pensamiento de todos los niños está el “bonito portaplumas” y su semblante es de tristeza/resignación.

La profesora de esta viñeta está usando una metodología reproductiva, pues ella decide qué material llevar y qué hacer con él y los niños se limitan a obedecerle; y eso no es lo peor sino el que la profesora esté limitando tanto la creatividad de los niños, ¡ole por ella!

Como bien vemos los niños tienen una enorme creatividad y con lo más simple te elaboran algo complejo. Si la profesora todo el tiempo dice qué y con qué hacer las cosas, esta creatividad acabará perdiéndose; éste es uno de los problemas que se dan en la actualidad.

Yo, si fuera esa maestra, en primer lugar dejaría a los niños que trajeran lo que quisieran, por insólito que fuera y nunca lo limitaría a un único objeto.  Una vez reunidos todos los elementos, buscaríamos usos diferentes y elaboraríamos productos “extraños”, serían nuestras obras de arte las cuales quedarían perfectas en el salón de casa, más que un simple portaplumas para un padre que probablemente no tenga ni plumas.


viñeta 25

VIÑETA NÚMERO 25.


Descripción: en esta viñeta podemos ver  a un niño que llega a clase, le da los buenos días a la profesora y esta le contesta con un “hola guapo”. Él va pensando en sus cosas, tal como la playa, los animalitos, sus amigos etc. En cambio, la profesora se limita a contarlo para ver si están todos.

Por un lado veo que la actitud de la profesora está bien en cuanto a que al saludar al niño lo hace de un modo agradable, y además  lo piropea. Pero por otro lado veo que también hay algo de frialdad, pues no se ve ningún contacto físico, eso sí podría ser porque como hemos visto en clase, el niño pudiera ver su espacio personal invadido, pero dudo de que sea el caso, pues a no ser que seas muy “pegajoso”, a los niños siempre les gusta que los profesores los tomen en brazos, los toquen, los besen y los alaben.

Así mismo creo que el modo de proceder de la profesora a la hora de contabilizar a los niños no es el más adecuado, pues yo considero que a la entrada del niño al aula, la profesora debía de acogerles de un modo especial para transmitirles su sentimiento de bienestar y así motivarles.

A la hora de contabilizar a los niños yo lo haría de un modo más divertido y en el que todos los niños participaran. Por ejemplo tendría dos pizarras magnéticas con imanes en los que aparecieran las caras de los niños; una pizarra tendría la imagen de un colegio y la otra de una casa. Yo diría sus nombres en voz alta siguiendo la lista y cada niño tendría que buscar al compañero nombrado; de estar se pegaría el imán con su foto en la pizarra con la imagen del colegio y si no pues en la de la casa. Es otro modo de pasar lista y tiene de bueno que los niños pueden involucrarse, y siempre que se pueda hay que hacerlo y optar por la metodología productiva.

sábado, 21 de mayo de 2011

viñeta 24

VIÑETA NÚMERO 24.


Descripción: en esta viñeta podemos observar a una profesora con sus alumnos que están en el bosque. La profesora dice: “hoy os explicaré el árbol. De abajo a arriba: las raíces, el tallo…”. Hasta ahí todo bien, el fallo es que al dar la explicación, se apoya en la imagen sobre papel de un árbol.

En primer lugar decir que además, yo utilizaría esta salida para explicarles el tema de la deforestación, para decirles porqué es tan importante cuidar el medio, reciclar el papel y no malgastarlo (otra razón para que se sustituya la imagen en papel por el video o la realidad).

Por supuesto también he de mencionar como se evidencia en esta imagen la educación tradicional, pues la profesora aparece junto a una especie de pizarra, a una altura superior a la de sus alumnos y frente a ellos, para nada une a ellos formando un círculo para verse todos las caras, para nada se mantiene un contacto físico continuo.

Ahora bien, ya paso al tema principal de crítica de esta viñeta. Os planteo una pregunta: ¿Cómo se puede ser tan, tan, de explicar o mostrar a un niño algo en imagen o video, teniendo la posibilidad de hacerlo de modo real? Pues sí, esto es lo que pasa en nuestras escuelas infantiles. Sobre todo se trabaja con imágenes plasmadas en papel, y si acaso, en los centros más modernizados, se presentan en power point.

Como hemos visto es Didáctica de la Educación, la realidad solo debe ser sustituida cuando sea inalcanzable, y siempre con la imagen fija como último recurso. Así, si enseñamos los animales, llevemos a los niños al zoo, a la granja y que tengan contacto con ellos, tu puedes decir que el elefante es muy grande pero el niño en la imagen no aprecia cuán grande es; si explicas las plantas o las flores lleva el niño al campo, a un jardín botánico, que vean sus colores y huelan sus aromas; si les explicas las profesiones llévalos a los diferentes comercios a ver panaderos, fruteros, lleva a clase a bomberos y policías vestidos de uniforme, y así con todo.

 Quizás y todo esto suponga grandes problemas para conseguir autorizaciones, conseguir que los padres dejen salir a sus niños del aula bajo la vigilancia de los profesores, conseguir el personal, pero si no lo intentamos no lo sabremos, además insistamos una y otra vez, luchemos por ello, consigamos que nada sustituya un trabajo con la realidad que sí es posible…

viñeta 23

VIÑETA NÚMERO 23.


Descripción: en esta viñeta podemos ver un niño que llega a clase con su maletita, y va pensando en sus juguetes, juegos y sus cosas de niños. Saluda con un “buongiorno” (buenos días en italiano). La profesora con sus pensamientos de lengua, matemáticas, historia, le contesta con un “ciao caro” (hola queridos). El bocadillo que recoge los pensamientos de la profesora adopta la forma de cabeza con ojos y boca que se abre para engullir los pensamientos del niño.

En primer lugar decir que quizás esta sea un aula de Italia y por eso hablen en ese idioma, en este caso no habría ningún problema con el lenguaje. Pero en el caso de ser una escuela española sí que le veo más inconveniente.

Yo pienso que está bien introducir los idiomas en edades tempranas, pues así los niños tendrán mayor facilidad para aprenderlos. Pero el problema radica en el tipo de idioma que se enseña, a ver si me explico. Veo bien que se enseñe por ejemplo el inglés que es uno de los idiomas más internacionales, pero no que se le exija al niño saber un idioma no tan útil, por así decirlo.

De ser una escuela española, lo del idioma acompaña al resto de la imagen a la hora de criticar la excesiva exigencia de los profesores para con los alumnos.

Como vemos, el niño piensa como lo que es, un simple niño: en sus juegos, sus travesuras, sus curiosidades etc. Pero al llegar a la escuela, su pensamiento es literalmente absorbido por el de la profesora, quien trata de incluir sustituir el pensamiento de UN NIÑO por el de UN MAYOR.

Parándome a pensar creo que los padres también tienen algo que ver en este tema pues en ocasiones les asignan circunstancias o les enseñan cosas más pronto de lo que debieran a sus niños, pues les es muy gratificante que sus vecinos vean como su hijo es “superdotado” (es la palabra que ellos le asignan a un niño que tiene mucha idea pero que en realidad no es superdotado). Me recuerdan a mi suegra cuando dice: “la Paula es superdotada” “el niño es superdotado”, cuando habla de sus nietos.

Con todo esto quiero decir que a veces, aunque el hecho de ver cuánto saben nuestros niños tan pequeños nos enorgullezca, enseñarles algo de modo prematuro puede no resultar tan positivo para ellos, pues hay tiempo para todo en esta vida, y lo último que deberíamos de hacer es cohibirlos de su infancia temprana de juego y exploración, para iniciarles prematuramente en el mundo de los mayores… dejémosles ser niños…

domingo, 15 de mayo de 2011

viñeta 22

VIÑETA NÚMERO 22.


Descripción: en la viñeta aparece una imagen de un niño montado en un triciclo en una pequeña terraza que de largo contará con unos tres metros y de ancho con no mucho más de uno. Desde dentro alguien dice: “Eres un niño con mucha suerte: tienes una hermosa terracita. Piensa en los niños que no la tienen y han de jugar en la calle”.

En un principio la imagen no señala nada negativo, y la primera frase está bien, pues un niño, por qué no, puede ser afortunado al tener una terraza, ya que es una zona de la casa de la que todo el mundo no dispone, y es algo preciado.

Lo malo llega con la segunda frase “Piensa en los niños que no la tienen y han de jugar en la calle”. Aunque no se ve pero me imagino a la persona que dice eso, o bien está en el sofá tumbada viendo los chismorreos en la tele, o viene está realizando las muchas tareas de la casa que probablemente no comparte con la pareja o resto de la familia.

Si no pudiera sacar al niño a la calle, que creo que es un supuesto muy improbable, lo último que debería de hacer es engañar al niño de ese modo.

Todos tenemos muchas cosas que hacer, pero los niños requieren cierta atención que les hemos de prestar, y cuando decimos tenerlos, debemos tener esto en cuenta. Una de las necesidades del niño es la de relacionarse con los demás, y si el niño no sale a la calle, además de que no debe de ser muy bueno para la salud, impide que éste entable amistades más allá de las impuestas por los padres. Además el niño aprenderá cosas nuevas, experimentará con los elementos del entorno y el propio cuerpo y nuevas sensaciones nunca vividas. De lo contrario solo conocerá lo que escuche y le cuenten.

viñeta 21

VIÑETA NÚMERO 21.

Descripción: en esta viñeta aparecen una niña y un niño jugando a las cocinitas y a las muñecas. Están en la calle, jugando entre dos coches, y para que no vean al niño jugando con “cosas de niñas” se han fabricado la silueta de un coche para ponerla entre los dos autos de verdad y poder esconderse sin que les vean.

En esta viñeta vemos claro el antivalor del sexismo. Estamos en una sociedad en la que desde que nacemos o incluso antes, se nos mete en el saco de chicAs o en el de chicOs, limitándonos así para hacer ciertas cosas, y dándonos privilegios para otras.  Es increíble y muy triste que unos niños tengan que esconderse e ingeniárselas como sea para que no les vean jugar con aquellos juguetes o realizar aquella actividad que nuestra sociedad ha establecido cómo del sexo contrario.

Quizá y esta viñeta parezca una exageración, pero yo doy fe de que esto ocurre, para ello cuento dos de las muchas historias relacionadas con esto que yo conozco:

El vecino de debajo de una conocida mía, contaría con unos diez años, y le encantaba disfrazarse de chica. Para ello solía subir a al piso de chicas que vivían encima, ellas lo transformaban a petición suya. El pobre niño más de una ocasión dijo: “si mi madre escucha abajo los tacones y os pregunta, decirle que habéis sido vosotras”. Él disfrutaba como loco con cosas de chicas, pero sin embargo tenía que esconderse por miedo a las reprimendas de esta sociedad sexista.

El otro caso es más cercano a mí. Cuando yo era una niña, había en el pueblo un niño al que le encantaba jugar a las Barbies, y para ello, se venía a casa y jugaba conmigo a escondidas para que nadie le viera. Supongo que fueron mis padres o mi amiga quienes me metieron en la cabeza que un niño, por el hecho de jugar a las muñecas, ya era “maricón”. Aquellas ideas me escandalizaron y cómo yo era tan mala de pequeña, pues fui “pregonando” que el niño era “maricón” porque jugaba conmigo a las muñecas. Antes de empezar esta carrera, y de concienciarme de que eso no tiene porqué ser verdad que son tan solo estereotipos, vi a ese niño, y ahora me entristezco al pensar que el comentario que hice a mis acompañantes fue: “ese niño es maricón porque de pequeño jugaba conmigo a las muñecas”...

Es triste ver cómo en los grupos de amigos se discrimina siempre a alguien por tener “ideas raras” al querer hacer algo que no corresponde a su sexo. Tan pequeños igual y no, pero con la edad los niños se hacen “crueles” y pueden hacer que los “maricones” y “marimachos”, siéndolo o no, tengan una infancia dura y queden reprimidos por tiempo, todo ello, debido a esta sociedad basada en estereotipos.

Como futuras profesoras os animo a que pongáis vuestro granito de arena para acabar con el sexismo. Realizar actividades y usad juguetes en los que todos interactúen y lo hagan todo. Intentad acabar con los estereotipos con aquello que esté a vuestro alcance, como que los babis no sean rosas y azules, intentad hacer todo lo posible por conseguir cambiar esto, pues en el futuro se agradecerá.

lunes, 9 de mayo de 2011

VIÑETA NÚMERO 20.


Descripción: en esta viñeta vemos una clase donde el profesor regaña a un alumno por llegar dos horas tarde. En niño le contesta que es que ha tenido que recuperar el tiempo de jugar que perdió por tener que hacer deberes.

En primer lugar he de decir que no está bien que el profesor hable así al niño, y mucho menos delante de toda la clase. En estas edades la responsabilidad de los niños recae sobre sus padres o tutores, y hay ciertos temas como el de la puntualidad que se han de tratar con ellos. En todo caso si el profesor quisiera tratarlo con el niño, el mejor procedimiento sería el de hablarlo en privado pues el niño podría sentirse ridiculizado al ser regañado frente a todos sus amiguitos.

Pero bueno, la crítica principal de la viñeta es la excesiva tarea que mandan los profesores para casa. Cuanto mayor es el curso en el que se está, más son los deberes que mandan y como bien da a entender este niño, no dejan tiempo para nada.

Sobra decir que en E. Infantil esto de los deberes no tiene sentido, pero no sería raro ver a un niño que haya hecho poco o nada en clase y le manden para casa acabar la dichosa “ficha”. La mejor solución sería que no se midieran los conocimientos del niño según kilos de fichas lleven a final de curso sino según apliquen dichos conocimientos a la vida diaria.

Centrándome en los deberes, decir que lo veo algo “bueno” pero en su justa medida. En Infantil es interesante que los niño lleven tareas a casa para que se responsabilicen y se vallan acostumbrando, pero dichas tareas han de adecuarse a las posibilidades del niño, y como no, no ser excesivas, pues el niño pasa demasiadas horas en clase para que luego pierda tiempo de su ocio en dedicarles tiempo a estas. Para los cursos superiores, opino lo mismo pues además permite al niño repasar lo dado en clase, y así aprenderlo mejor, lo que pasa es que la cantidad no es adecuada y todo se complica al haber tantas asignaturas o cuando hay diferentes profesores, pues creen que su materia es la única y no tienen en cuenta el trabajo que ya llevan los niños. Por no decir nada de la complejidad de esos deberes que a veces hacen que el niño abandone sintiéndose algo “torpe” por no saber hacerlos.

En fin, decir que como futuros profesores, deberíamos de ser más flexibles y no ceñirnos al guión que se ha escrito sobre “cómo enseñar”, con el paso de los años. Las tareas para casa son recomendables, pero no en el caso de ser excesivas pues el niño necesita tiempo para jugar, dormir, estar con la familia y porqué no, para no hacer nada.


viñeta 19

VIÑETA NÚMERO 19.


Descripción: en esta viñeta podemos ver a un grupo de niños jugando en una calle, al balón. Esta calle está cortada por una valla en la que aparece escrito: “perdonen las molestias estamos jugando para ustedes”.

La verdad es que esta viñeta no la he entendido muy bien porque me desconcierta el “para ustedes”, pero me arriesgaré a comentarla a riesgo de equivocarme.

Una idea sería la relacionada con lo que pone en la valla: “estamos jugando PARA ustedes” se podría criticar que los padres muchas veces mandan a los niños a jugar mientras ellos realizan sus tareas, a modo de: “me deshago un rato de ti para hacer mis cosas mientras tú juegas”. Así se justificaría ese “para ustedes”. El juego es muy importante en la edad temprana pero no todo es jugar pues el niño tiene muchas otras necesidades como sería el diálogo con su familia.

Para la otra idea, que pienso que es más acertada que la anterior, cambiaría en el rótulo de la valla el “para” por el “por”, haciéndose así una crítica a la vida tan ajetreada que llevamos las personas. Nuestro ritmo de vida a veces es superior de lo que nos podemos permitir, y relacionándolo con el tema,  esto afecta a la relación padre/madre - hijo/a. Es casi más el tiempo que pasan los niños en la escuela, en actividades extraescolares y con los amigos, que en casa. Ambos padres suelen trabajar durante largas jornadas y disponen de poco tiempo para sus hijos, pues cuando no están en el trabajo tienen que realizar las tareas de casa. Como consecuencia de ello, a los niños no se les presta tanta atención como se debieran.

Los niños de la viñeta estarían, por tanto, disfrutando en el lugar de sus atareados papás.

viernes, 29 de abril de 2011

viñeta 18

VIÑETA NÚMERO 18.

Descripción: en esta viñeta aparecen varias escenas. Unas en casa donde la madre limita al niño y otras en el aula donde la seño le da total libertad. Al final el niño acaba entre la seño y la madre, un tanto desconcertado.
En primer lugar decir, como ya creo dije en otras viñetas, que al niño no hay que limitarle, sino dejarle libertad para que experimente, claro está siempre y cuando no corra peligro. Así pues decir que el modo de actuar de la madre es de excesiva sobreprotección y exigencia, cosa que no está bien porque como vemos en el gesto del niño, le corta en su diversión. En cambio, cuando llega al colegio puede dar rienda suelta a su comportamiento sin que lo limiten, al contrario le compensan con más de lo bueno.
En segundo lugar decir que es excelente la actuación de la profesora, según lo que aquí se ve, pues deja a los niños pintar con las manos pudiendo ser más cómodo para ella darle unas ceras y sentarles en una silla; los deja que hagan ejercicio físico para que se muevan, y además ella les acompaña, pudiendo ser más cómo para ella permanecer en su mesa; y les deja a su disposición una gran variedad de material a pesar de ser más cómodo para ella darles lo justo y para luego no tener que recoger mucho. En definitiva creo que es bueno que la seño haga con los niños lo que estos más deseen porque son niños y ya habrá tiempo ceñirse a guiones en posteriores cursos.
Y por último comentar que el equilibrio es muy importante para los niños. Si en casa no le dejan hacer nada, y en el cole todo es poco, el niño acaba, como vemos en la última escena, un tanto descontrolado pues lo que se castiga en un lado, se refuerza en otro.

viñeta 17

VIÑETA NÚMERO 17.

Descripción: en esta viñeta podemos observar un aula muy avanzada donde hay un ordenador por niño. Cada uno está conectado con el de la maestra y por medio de ellos trabajan. Tanto la profesora como los niños llevan auriculares y teclean.
Las nuevas tecnologías nos facilitan la vida y nos ofrecen una gran comodidad. Yo estoy a favor de que estas se utilicen, pero como todo, en su justa medida. No está mal que un niño tenga móvil, pero sí cuando no tiene la suficiente edad y no es una necesidad sino un capricho. No está mal que el niño tenga una videoconsola, pero sí que pase las horas muertas jugando con ella. Y no está mal que el niño vea los dibujos, pero sí si se los pone la madre para que la deje un rato tranquila. Lo que quiero decir es que su utilización, depende del uso que se les dé.
De igual modo, sucede en el colegio. Yo veo muy bien que se muestren las lecciones en el proyector, pero no que todas las clases se basen en ello. Y está muy bien que los niños trabajen con el ordenador y aprendan a manejar las tecnologías, pero no que se abuse de ello.
Así, esta viñeta es una crítica al abuso de las tecnologías. El niño que solo trabaja con el ordenador, tan solo se desarrolla en ciertos aspectos, pero otros se ven de pasada. Como vemos en esta viñeta, el niño sabrá teclear muy bien, pero no tendrá ni idea de hablar y escuchar a los demás. Así, el problema de las relaciones y del escaso movimiento, creo que son algunos de los inconvenientes de este modo de enseñar-aprender. Como creo que he comentado en otras viñetas, tanto las actividades como el método han de ser variados, para sí poder llegar  al mayor número de niños.

lunes, 18 de abril de 2011

viñeta 16


VIÑETA NÚMERO 16.

Descripción: en esta viñeta podemos ver una especie de examen oral en el que el profesor le dice al niño: “¡test uno! ¡Eleva la zurda!”. Al niño toda la palabrería del profesor le viene sonando a chino y no sabe cómo actuar. Cuando éste se retira, el profesor emite su diagnóstico de: “Retraso grave. Se aconseja aula especial”.
Aunque ésta situación parezca irreal, tiene mucho de cierto. En ocasiones utilizamos palabras que no sabemos ni si están bien empleadas, pero sobretodo entre adultos, creemos que nos hacen más interesantes, y lo que no sabemos es que si nos aplicamos de un modo correcto, podemos meter un poco y mucho la pata. A la hora de tratar con los niños esto no es necesario, pues para ellos ya somos dioses incluso antes de abrir la boca. Por ello, debemos emplear un vocabulario a su medida y nunca juzgar a la primera como este profesor, ¡digo! “Retraso grave. Se aconseja aula especial”. En todo caso sí repetir con otras palabras o explicar de otro modo. Esto es muy importante también porque no todos los niños tienen los mismos conocimientos acerca de las palabras, todo depende mucho del contexto. Por ejemplo no son iguales los términos usados en el norte de España que en el sur, en una familia paya que en una gitana, en un pueblo que en la ciudad, viviendo con los abuelos que entre gente joven, etc.
Así en esta situación se ha producido un mal entendido por una mala explicación, que puede tener consecuencias negativas para ese pobre niño, pues si lo llevan al aula especial sin necesitarlo ahora sí que tendrá un retraso.
Para finalizar contaré una experiencia relacionada con males entendidos por malas explicaciones:
Cuando yo era pequeña, cada cierto tiempo nos hacían un reconocimiento médico en hora de clase, e íbamos con los profesores al consultorio médico. Nos ponían la vacuna, nos pesaban, nos medían, y nos hacían la prueba de la vista. Llego yo y me dice la médica: “tápate un ojo con la mano para que no veas”, pues claro yo me apreté tan fuerte como para no ver. Cuando me tocó cambiar de ojo, me había apretado tanto que veía borroso y salió mal la prueba con ese ojo. Casi me ponen gafas, sin necesitarlo, por un mal entendido.

viñeta número 15

VIÑETA NÚMERO 15.

Descripción: en esta viñeta podemos ver a unos niños cuya profesora informa que ése es día de excursión, visitaran el barrio. En todo momento la profesora va dando órdenes de “id en filas de dos, de la mano, no bajéis de la cera…” al finalizar propone volver a clase y que cada niño dibuje lo que recuerde; uno de ellos pinta en la hoja la parte trasera de su compañero, cabeza y espalda.
De esta viñeta he de decir varias cosas; en primer lugar, la profesora llega un buen día y dice: “¡¡hoy excursión!!” pues no, eso está mal. Como estamos viendo en otras asignaturas, las salidas han de ser significativas, no salir por salir, y han de conllevar unas actividades previas y posteriores para familiarizar al niño con la idea, explotar el recurso, permitir un mayor aprendizaje y comprobar que dichos conocimientos se han adquirido. Así es que nada de excursiones sorpresa.
En segundo lugar decir que está muy bien que dicha salida sea a visitar el barrio, pues es un lugar familiar y con el que los niños se topan en el día a día. Dos problemas giran en torno a las salidas uno es la de salir por salir y el otro el de ir a sitios que pueden no aportar nada al niño; por no decir nada de la visita al mismo lugar en  cada curso, yo habré ido con la escuela unas ocho veces a la Alhambra y otras ocho u diez al Parque de las Ciencias, teatro Manuel de Falla o Isabel la Católica, muy divertido sí señor. Dejemos los complejos museos y edificaciones y llevémosles a la carnicería, panadería, a la plaza del pueblo…les será más útil.
En tercer lugar decir que está bien que la profesora dé esas órdenes, pues con ello demuestra que está pendiente de los niños y no corren ningún peligro. El problema está en que quizá éstas sean excesivas y está limitándoles a la hora de moverse: “en fila, cogidos de la mano, no bajar de la acera, no distraerse”. Donde no exista un grave peligro sería conveniente que fuesen sueltos pero ordenados y si se distraen es porque algo les interesa y el profesor ha de aprovechar eso para compartir con los demás compañeros. Póngase por caso que un niño ve una fila de hormigas y se detiene, pues el profesor que le regaña y obliga a ir todo el rato a su lado y sujeto, se pierde la oportunidad de enseñar a los demás niños esa filita de hormigas y aprovechar por ejemplo para explicar lo importante que es el trabajo en equipo o el concepto de “guarda para cuando no haya”.
En cuarto lugar comentar que me ha gustado la idea de que la profesora deje rienda suelta a los niños para dibujar lo que quieran y no todos el mismo modelo que ella dé. Quizá y las actividades posteriores sean demasiado pocas, pero menos es nada.
Y en último lugar decir que sí, que la actividad propuesta está muy bien, pero que al ser inadecuado el procedimiento de la visita (en fila uno tras otro) la actividad no ha dado el resultado esperado, al menos en el caso de este  niño, pues lo que más recordaba era el cogote de su compañero.
Me estoy dando cuenta de que ser profesor de infantil es demasiado complicado y es que según vemos en las viñetas todo lo que hacemos parece estar mal, pero no os preocupéis que nuestros profesores nos formarán de un modo correcto y  se encargarán de que no cometamos los mismos errores que hoy por hoy estamos criticando.

sábado, 9 de abril de 2011

viñeta 14

VIÑETA NÚMERO 14.

Esta viñeta no la he entendido así es que comento la paranoia que yo me he imaginado:
Descripción: en esta viñeta vemos a una niña que juega con un balón contra una pared. En clase, la profesora manda a los alumnos escribir una carta al amigo que ellos elijan y ésta niña escribe una carta a la pared.
Esta viñeta me sugiere que las relaciones entre niños son muy importantes y en parte, los padres y profesores debemos fomentarlas y mediar entre los niños cuando éstas no se den.
Hay un problema hoy día y es que cada vez más los niños pasan las horas muertas en casa jugando solos o enfrente de la televisión o la videoconsola. Esto, además de no ser bueno para la salud del niño, el sedentarismo no es bueno, le afecta a la hora de relacionarse con los demás. En la práctica de la observación del parque oí una conversación entre un padre y una abuela. Él le decía a ella que es que hacia todo lo posible porque su hija se relacionara con los demás pero no lo conseguía, la abuela alegaba que es que la pobre sería timidilla.
Hablando desde la experiencia digo que esto es un trago muy duro para el niño, yo de pequeña siempre me he juntado con un montón de niños y niñas, y por supuesto ha habido gente muy importante para mí, pero de un modo u otro he acabado distanciándome de todos ellos. Quizá y yo me haya puesto una coraza por miedo a volver a entregarle todo a un amigo y luego perderlo, pero me es casi imposible establecer una relación de compañerismo o amistad. En este momento tengo dos muy buenas amigas desde hace tres o cuatro años y temiendo estoy el día que las pierda…
Con esto vengo a decir que la amistad es uno de los pilares que sustentan nuestra vida y que a pesar de los problemas siempre se llevará a esa persona en el corazón. Por eso es importante que el niño desde pequeño se relacione con los demás y establezca sus propias amistades. A veces los adultos impedimos esto de un modo u otro, no sacando de casa al niño o estableciendo por ellos sus amistades. Si alguien lee esto ojalá y piense en ello para el día de mañana pues no hay nada mejor que el regalo de tener un buen amigo…

viñeta 13

VIÑETA NÚMERO 13.

Descripción: en la viñeta número trece vemos dos niños en el recreo que hacen unos comentarios sobre un “reactor”; uno dice que es “supersónico”  y el otro alega que no porque no tiene alas en forma de “delta”. Suena el timbre y un niño maldice el tener que volver a enhebrar bolitas.
En una primera vista de esta viñeta pensé en dos evidencias, por un lado la de que la profesora les enseñaría cosas inadecuadas para su edad, por el vocabulario que emplean, y por otro la monotonía de las bolitas, pero pensándolo mejor creo que son incompatibles el enseñar tantos tecnicismos y monotonía en enhebrar bolitas. Así pues cambié de idea a lo siguiente:
Los niños son unos seres muy inteligentes que actúan a modo de esponja, aprenden todo lo que ven y lo que oye, y tras ciertas experiencias lo aplican de un modo correcto. Yo me he decantado por pensar que los niños de la viñeta han adquirido ya dicho vocabulario como propio, y lo emplean a la perfección, y como es normal, sabiendo tanto les resulta aburrido enhebrar volitas.
En la realidad, seguro y que los niños no saben tanto como estos, (creo que se trata una exageración adrede) pero en algunos casos sí que saben más de lo que les enseñan y en consecuencia, ocurre lo que en este caso, los niños se aburren y acaban desmotivándose.
Es tarea del profesor establecer un nivel adecuado según las características de sus alumnos, he incluso varios de estos niveles en un aula, si encontramos diferentes tipos de niños. No se puede poner un nivel muy alto porque los que necesitan más tiempo y dedicación no llegarían, ni uno muy bajo porque los más entendidos se aburrirían. Es una tarea complicada y en parte requiere algo de educación individualizada, que sabemos que en España no existe, pero hay que hacer un esfuerzo y adecuar las actividades a las posibilidades del niño y así llegar a un número mayor de ellos.

viernes, 1 de abril de 2011

viñeta 12

VIÑETA 12.

Descripción: en la viñeta número doce, vemos a una niña que con un muñequito aparentemente no muy costoso y algo simple, imagina bonitas historias donde juega con él, le da de comer y lo duerme, y éste le dice cuanto la quiere y la llama mamá. Le hacen un regalo, y resulta ser una muñeca mucho más aparatosa que dice mamá y anda, lleva un bonito vestido y es muy mona ella. La niña al principio la mira sentada (como le ordena el adulto) entusiasmada, pero poco a poco, se ve cómo va perdiendo el interés por ella y acaba aburrida.
Esta viñeta es similar a la del niño queque se divertía jugando con una escoba a imitar que era un caballo; cuando le compraron el caballo de juguete, se aburría porque no tenía qué imaginar. Así pues aplico ese comentario a esta viñeta también.
Algo que añadir que no comenté antes, es que no por más caro que sea algo, o por más cosas que haga, va a ser más bueno o mejor. Dos ejemplos pongo por caso: respecto a lo de que tenga más cosas, como dice mi madre, “antes se rompe”; y por lo de más caro, mi caso favorito: le compramos a mi sobrino un camión de más de 50€ teledirigido, chulísimo, que nos encantó a su tito y a mí, y ¿qué pasó?, pues que se entretuvo más con la caja donde venía, y el camión a los dos días estaba roto.

viñeta 11

VIÑETA11.

Descripción: en esta viñeta podemos ver diferentes imágenes, en las tres primeras, se aprecia cómo la profesora, en cada momento, está diciendo al niño cómo ha de actuar. En las tres siguientes, la profesora le dice que elija sobre algo, el niño se pregunta qué es elegir, y acaba preguntándole que qué es lo que quiere decir con ello.
Esta viñeta expresa con claridad, hasta qué punto la profesora influye en el niño, para bien o para mal. En primer lugar, decir que es un error el que la profesora en cada momento le esté diciendo al niño cómo ha de proceder, pues está limitando su creatividad y su capacidad para pensar. El profesor ha de hacer de guía cuando el niño lo necesite, pero nunca ha de llevar él las riendas.
Y en segundo lugar decir que no se puede pretender que el niño tome una decisión si en el día a día no suele hacerlo. Cómo vemos en las dos últimas viñetas, el niño no sabe lo que es elegir, qué implica eso, y acaba frustrado preguntando a la maestra que qué quiere decir, que qué es lo que debe hacer él ahora, espera una orden pues le cuesta decidir por sí solo.
Cómo solución a este problema, están los ejercicios creativos, algunos de ellos ya los hemos visto en la asignatura de didáctica. Todo ser humano tiene su creatividad, y cuanto más los niños, el problema está en que hay que dejarla aflorar. A través de estas actividades se consigue dicho objetivo y por ello es importante su presencia en las aulas de infantil, nada de órdenes ni mandatos de cómo trabajar.
Por otro lado quería comentar, de acuerdo con la clase de hoy, que las actividades que aparecen en la viñeta donde la profesora indica cómo actuar al niño, en ninguno de los casos serían juegos pues la profesora es quien decide y dirige, no siendo por tanto una actividad libre (una de las principales características del juego).

jueves, 31 de marzo de 2011

viñeta 10

VIÑETA NÚMERO 10.

Descripción: En esta viñeta vemos una serie de imágenes donde el niño va explorando, toqueteandolo todo, metiéndose las cosas en la boca etc. ante todas estas acciones, la madre o cuidadora, lo vocea diciéndole que lo deje que “es caca”. Al final, el niño acaba diciendo: “que mundo de mierda”.
Lo que yo veo en esta viñeta es que los padres están demasiado encima de los niños y no les dejan moverse y actuar a su antojo. Aunque a todos los padres les ocurre, abunda más en los padres primerizos pues no tienen experiencia y tratan a los niños como si fuesen de cristal y de un momento a otro se fueran a romper, ven peligros donde no los hay y creen que deben mantener al niño en una urna. Esto es un error muy grave, pues es necesario que el niño interactúe con los objetos y personas de su entorno, que experimente y vivencie diferentes situaciones, que se equivoque (¿cómo se aprende a andar? Pues cayéndose) pues así estará mejor preparado para la larga vida que le espera, tendrá mayor conocimiento acerca del funcionamiento de las cosas y sabrá salir airoso de ciertas situaciones por el hecho de haberlas experimentado con anterioridad.
Ademas la curiosidad hará de él una persona competente en la vida, en los estudios y el trabajo; de todo lo contrario, si lo limitamos se guiará por lo que los demás hacen, un problema en la adolescencia, y llegará hasta donde por regla general se llega.
Eso sí, no hay que olvidar que son niños y requieren de nuestra supervisión, pues puede haber ocasiones en las que aquello por lo que se interesen, sí que suponga un verdadero peligro, y ahí es donde, por muy pequeño que sea, debemos de explicarle las consecuencias de su actuación. Nada de “eso es caca”, sino una razón a su medida de porqué no ha de actuar así, los niños son muy inteligentes y seguro que nos entienden.
En la escuela ha de ser igual y además el profesor ha de informarles de aquello que es peligroso. Como vimos en clase de ciencias es una actividad muy interesante la de presentar a los niños, de una forma lúdica, las etiquetas de los productos de limpieza o peligrosos de casa. La profesora nos puso el ejemplo de cómo había tenido éxito: un niño estaba ayudando a su madre a poner la lavadora en casa, vio la X en el detergente y dijo a su madre que eso lo hiciera ella, que era tarea de los mayores porque tenia la X naranja.
Como llamada de atención decir que hay que dejar que los niños exploren, siempre y cuando bajo nuestra supervisión (menor cuanto más grandes) y que en el caso de entrañar algún peligro, se le explique la consecuencia, y no se le diga esa famosa frasecilla de “eso es caca”.

viñeta 9

VIÑETA NÚMERO 9

Descripción: en esta viñeta vemos a un niño que está jugando con una escoba, a modo de caballo y una espada de mentirijilla. Imagina que es un impetuoso caballero que espada en mano, galopa sobre su veloz caballo en busca de nuevas aventuras.
En la siguiente imagen, una mujer, seguramente la madre, le trae al niño un caballo y una espada de verdad, y le dice que ya puede divertirse. El niño, en un principio recibe el regalo con agrado e ilusión.
La última imagen representa al niño subido en su caballo, (con forma de caballo), y su espada de verdad alzada, su cara es de aburrimiento y desengaño, pues ya no puede dar rienda suelta a su imaginación.
Como otras viñetas que hemos visto, ésta, es una crítica a la limitación del niño por parte del adulto. Como dimos en otra asignatura, “la inteligencia se va ganando con los años, pero la creatividad, se va perdiendo”. Así, podemos deducir que es en la edad temprana, cuando el niño es más creativo, y no se puede imaginar uno hasta que punto. Esto mismo lo podemos comprobar en esta viñeta, pues vemos cómo de una escoba, el niño ve un caballo; eso es creatividad pura.
Pero el problema llega de la mano de los adultos, pues en este caso, tenemos la idea errónea de “pobretico el niño que no tiene un caballo de verdad y tiene que jugar con una escoba, voy a comprarle uno”. Yo, más bien diría: “Pobre ese niño que tiene una madre que está limitando su creatividad por dar más importancia a lo material que a la imaginación”. Y desgraciadamente así ocurre en más de un caso y de dos. Nos empeñamos en limitar al niño y no dejar que actúe como lo que es, esperamos un simple acto diferente, una experimentación por parte de éste para decirle: “eso no se hace”, se le castiga por cosas que no tienen sentido y luego ni les presta atención a otras que la requerirían. Aunque no hay que culpar del todo a los padres, pues es muy difícil serlo, y saber cómo actuar en cada momento. Aunque quede feo decirlo pero los niños deberían venir con instrucciones; no con esto excuso a los padre, pues hoy día, más que nunca, hay un montón de fuentes de información para el buen desarrollo del niño, solo queda que se consulten y pongan en práctica, y que se olviden ciertas creencias erróneas que se han transmitido de generación en generación.
Además, y haciendo alusión a nuestra futura profesión, los profesores han de dejar aflorar la creatividad del niño, pues aunque algunos crean que ésta es aprendida, todo el mundo la posee en mayor o menor medida.

viñeta 8


VIÑETA NÚMERO 7.


Descripción: en la viñeta número siete vemos a un profesor que se dirige a un alumno diciéndole: “Hay que confiar en los demás”. Ambos se encuentran en una habitación cerrada con unos cuatro cerrojos en la puerta, si no son más. En niño mira a la puerta preocupado, creo yo, por lo que pueda pasar. En esta viñeta aparece un pié de página en el que he logrado leer: “Cómo ser oído”.
En primer lugar, decir que esto de los cuatro cerrojos es una exageración, pero así, nos damos cuenta de qué es aquello que quiere criticar esta viñeta.
Según yo la he interpretado, creo que quiere indicar que si queremos que el niño confíe en los demás, el profesor ha de ser el primero que no de motivos para provocar esa desconfianza.
Como creo que ya he mencionado en otras viñetas, el niño, es un ser indefenso y sensible, pues aún no sabe cómo es la vida del adulto, y cosas a las que los mayores no dan importancia, a un niño le puede hacer mucho daño.
Pongamos por caso que hubiese un profesor tan insensible, que cuando un niño travieso hiciera algo que él considerara malo (aunque fuera un chiquillada), lo llevara a su despacho a regañarle, y para evitar que se escapara, cerrara la puerta. Primer punto: hay que dejar al niño que actúe con libertad, y no limitarlo ante cualquier cosa que el profesor inadecuada. Segundo: nunca hay que regañar al niño, sino su actitud. Y tercero: en ningún momento se ha de proceder de este modo tan drástico, quizá y yo exagere, pero la exposición del niño ante esta situación, de un modo periódico, podría causarle una claustrofobia.
Finalmente, decir que si se quiere que el niño preste atención, en ningún caso hay que obligarlo a ello, pues los niños son niños, y como todos, tienen sus días buenos, y sus días malos, y si para colmo, la metodología que emplea el profesor es aburrida y monótona, pues aplacará el interés del niño. Así es que hay que mirar más los errores propios que los del niño, porque éstos últimos quizá solo sean consecuencia de los nuestros.

viñeta 7

VIÑETA 7.


Descripción: en la viñeta número 8, observamos cómo un niño y una niña están jugando a indios y pistoleros. La niña es el indio, y el niño el pistolero. Ella, se arroja encima de él para atacarle, y cuando está a punto de vencerlo, llega la madre y le dice a la niña: “¡deja de hacer el machito! ¡ve a jugar con tus juguetes!”; “sí, mamá...” contesta la niña. En la siguiente imagen, aparece la niña con el vestidito, el lacito en la cabeza y jugando con la pelota a dar toques con la pared. La expresión de su cara es de tristeza y resignación.
¿Qué problema hay en que una niña juegue a los indios? ¿y a los coches? ¿y que un niño juegue a las cocinitas o a las muñecas?.
Pues sí que hay un problema, y es nuestra ideología retrógrada. Como siempre dice la profesora, y con toda la razón del mundo, desde que nacemos se nos empieza a diferenciar a las niñas de los niños; a ellas les pertenece el color rosa y a ellos el azul, siendo un disparate que se haga al contrario. Desde que nacemos adoptamos unos estereotipos u otros, dependiendo del sexo al que pertenezcamos.
Los juguetes y las actividades lúdicas, son el mejor mecanismo para que los niños se desarrollen, aprendan y conozcan su realidad. Desgraciadamente aquí también existen los estereotipos, y son más los juegos y juguetes que diferencian entre sexos, que los que menos. Por no decir nada de los juguetes sexistas como el set de limpieza para la niña, la cocinita y la plancha.
Yo, personalmente no le veo problema al hecho de que un niño se ponga ropa rosa o haga las tareas de la casa, es más, me gusta, pero si que veo “extraño” que lleve falda o vestido o que juegue a las Barbis. Esto se debe a las ideas que nos inculcan desde pequeños, y ahí es donde debemos de actuar.
Cada vez más, los niños entran a edades más tempranas a las escuelas infantiles, y quizá esto sea una ventaja a la hora de cambiar estas absurdas ideologías sexistas que tenemos. Así, es tan importante que el profesor no diferencie entre niño y niña(en elogiar un trabajo u otro, en vestimenta, en juegos, en colores...), cómo que los padres colaboren en ello. Esta es una tarea difícil, pues supone un esfuerzo extra por parte del profesor y un cierto acuerdo con los padres, pero como decía la golondrina, de mi película de dibujos, Pulgarcita: “ nada es imposible”. Así os animo a que en un futuro, bien como profesores o bien como padres, colaboréis para acabar con los estereotipos.

Posdata: Yo siempre quise tener un coche teledirigido y nunca me lo compraron porque “era de niños”, sin embargo, los vestidos pomposos y los pasadores del pelo que tanto odiaba, abundaban en mi armario.